30 dic. 2009

"LAS CALLES, MI HERENCIA"

Como árbol, que crecía ya maduro
sin haber pasado la pubertad,
así crecía mi futuro
dejando el pasado atrás.
Pasado que me había dejado
un futuro bien holgado
y no supe manejar.
Mi presente vivía en las calles,
con ciertos individuos de una sociedad
que llevaba en su cara una sonrisa
bajo un velo de falsedad.
Calles, por donde los excesos e hipocresía
iban recorriendo la ciudad,
calles, que iban consumiendo toda mi vida
y que no supe controlar.
Mi vida, ya era ciega y vacía
y un alto precio me hizo pagar.
Aquellos excesos y la mala compañía,
me llevaron a la soledad.
Y, empecé a conocer otras calles;
calles mojadas, calles frías,
calles oscuras y calles perdidas,
calles estrechas, calles torcidas
calles desiertas que parecen vacías.
Son calles, donde ahora vivo
en un presente muy real,
calles, donde se forja el destino,
donde se forja la humanidad,
donde se forjan los sentimientos,
donde se forja la realidad,
donde aquí, nada es de mentira,
donde todo es de verdad.
Verdad, que he descubierto tarde,
por eso, en el fondo de una de esas calles,
mantengo una vela encendida.
Su llama, quema los recuerdos
de una pasada vida,
su luz, ilumina mi esperanza
que aún no está perdida.
Quiero, volver con mi nuevo presente
a la ciudad de la alegría
y andar por todas sus calles
con la lección bien aprendida.

Santiago Serrano Bravo.

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