17 may. 2012

"ESTA NOCHE"

Esta noche, hace mucho frío
y mi cuerpo no deja de temblar,
la luna me mira con asombro
porque es mayor mi soledad.
Ando perdido entre todos los escombros
de esta absoluta oscuridad,
pues hace tiempo se cegaron mis ojos
por un exceso de falsa claridad.
De vez en cuando, miro al firmamento
y en la negra lejanía veo brillar
los ojos que robaron todo mi tiempo
encerrando mis más profundos sentimientos
en una urna de cristal.
Se han bloqueado mis pensamientos
y mis sueños se empiezan a borrar,
se deshacen, como una simple bola de nieve
en un montón de blanca sal.
Trato de ordenar todos mis recuerdos
y busco una ansiada libertad
para construir un nuevo espacio
que me ayude a respirar
y dejar al otro lado de la puerta
la eterna pregunta que no me quiso contestar.
—¿Me quieres?—
Esta noche, hace mucho frío
y mi cuerpo no deja de temblar,
la luna acompaña mi tristeza
porque no puedo olvidar.

Santiago Serrano Bravo.

1 may. 2012

"MAR DE DUDAS"

"Amor imposible" 1* Parte.

Quisiera escuchar de tu boca las palabras
que mis oídos solo quieren oír,
palabras que me conmuevan por dentro
y a la vez que me hagan ser feliz.

Feliz, a cada paso y en cada momento,
palabras con ternura y sentimientos,
palabras que me hagan sonreír,
palabras que no se las lleve el viento
para que mi cara exprese lo que siento
y que nunca me alejen de ti.

Quisiera sentir,
las suaves caricias de tus manos
y jugar a esos juegos que nunca jugamos
bajo la mirada de una luna gris,
sentir la cálida brisa de una noche clara
a la vez que nuestros brazos se entrelazan
hasta que nuestros cuerpos no lo puedan resistir.

Hacer de esa noche un día eterno,
congelar las horas solo para vernos
y que el tiempo se olvide que estamos aquí.
Hacer burbujas de pasión con nuestros sueños
y de un pedazo de cielo hacernos dueños
para que nuestro amor jamás pueda morir.
Abrir, las cortinas de colores de la aurora,
nadar entre la espuma de las olas
y navegar por mares de jazmín.
Pero esos mares, son mares de pura duda
que me hacen enloquecer
y me devuelven a una realidad absurda
y frágil como una flor de piel.


Santiago Serrano Bravo.

"UN DÍA DE PRIMAVERA"

Amanece,
se abre un nuevo día,
la fina linea arqueada
del horizonte anaranjado brilla.
Los suaves rayos de sol,
atraviesan cristales y cortinas
y bajo un despejado cielo azul,
vuelan las ágiles golondrinas.
El sol, ilumina la fachada de la iglesia,
excepto el sombrío rincón de la trasera,
donde, a un húmedo hueco se ancla,
una extraña y retorcida higuera.
De un brillante color azabache,
las grajillas, revolotean alrededor de ella
a la vez que los escandalosos vencejos,
salen y entran de las estrechas grietas.
El silencioso amanecer de la calle,
lo rompe el agua al golpear la piedra
de la escondida fuente que se encuentra
bajo una esbelta y tupida hiedra.
La mañana sigue avanzando
y antes de emprender la partida,
unos pequeños gorriones de campo
beben de la fresca agua vertida.

II

Se han abierto ya las flores
de esta nueva primavera
que resaltan con sus colores
del verde manto de la pradera.
Despertaron los chopos del paseo
de un largo y profundo sueño
y se han vestido con nuevas hojas
tras el paso del invierno.
Los sauces acarician con sus ramas,
la cristalina superficie del estanque
que dan sombra a sus claras aguas,
en los largos días estivales.
En los huertos se siembra vida
y de vida se llenan los frutales,
las flores que atraían a los insectos,
ahora son adornos naturales.
Tiernos y aterciopelados brotes,
nacen en la vieja vid,
perlas blanquecinas que se lucen
bajo un suave sol de abril.

III

El arisco y negro mirlo, lanza
su alocado canto matinal,
entre los espinosos tallos escondido
de un enmarañado zarzal.
Una cigüeña lleva ramas secas,
al enorme y desgarbado nido
y unas confundidas crías inquietas,
levantan los hambrientos picos.
Un pequeño ratón de campo, duerme
sobre un rechoncho gato vecino,
el ratoncillo ha olvidado su pasado
y el gato, su eficaz instinto felino.
Sobre la hoja de un frondoso laurel,
canta incasable una rana verde,
al parecer, son canciones de amor
y espera a que su princesa le conteste.
Los arrullos, alardes y paseos,
de un palomo en una repisa,
atraen las miradas atentas
de las hembras en otra cornisa.
Varias tórtolas, han instalado el nido
en los cangilones de la vieja noria,
sabedoras de que están protegidos,
por las paredes de la profunda nora.
Un continuo flujo de abejas, va
desde la colmena hacia las flores,
otras regresan al panal,
cargadas de aromas y sabores.
Una leve y suave brisa corre
que agradecidos nos deja sentir,
las frescas fragancias de primavera
de un apacible mes de abril.

Santiago Serrano Bravo.